Estaba tranquilamente esperando en la sala
de estar, tomando una coca-cola, cuando el mayordomo entró y se dirigió a mí.
-Señorita, la señora la espera.
Me levante y seguí al mayordomo
hasta el despacho, y muy amablemente me abrió la puerta, entre.
-Hola, buenos días señorita-dijo una voz
dulce de una mujer
-¿Me llamabais? ¿Se puede saber que
queréis ahora?-conteste protestona.
-Tengo un encargo para ti señorita. Estos
son los documentos que necesitas para el encargo.
Leo los documentos que mi patrona me había
proporcionado, y me encuentro a un hombre, de aspecto
atractivo, que por sus fechorías se me asignaba que lo
eliminase. Se ve que era un científico "raro", por así decirlo, que
hacia experimentos con sus pacientes, generalmente mujeres jóvenes. Se ve que
en los documentos ponía que ese ser no era humano, sino que era un humano que
fue transformado por un vampiro. Hubo algo en aquella información que me
resulto extraña.
-Una pregunta.-Sin quitar los ojos
de encima del documento.
-Adelante pregunte lo que necesite-dijo la
patrona mientras se sentaba.
-¿Como puede ser que un humano convertido
en vampiro no haya caído al nivel E?-pregunte extrañada.
-Eso es lo que tendrá que averiguar usted,
señorita
-Esto es muy aburrido. Me extraña que me
hayan llamado por un vampiro que aun no a caído al nivel E. Soy muy eficiente
en mi trabajo, no puedo estar perdiendo el tiempo con gente que no se sabe
controlar por el veneno de los vampiros.
-Cálmese señorita, este hombre a
estado vendiendo maquinaria y experimentos científicos muy peligrosos. Uno de
sus grandes experimentos es un arma biológica.
-¿Que tipo de arma biológica?-quejándome
-De momento no le podemos dar esta
información, señorita.
Ya empezaba a mosquearme que no
me dijeran nada, y aun así tenia que llevar acabo esa misión.
-Me voy- dije mosqueada.
Cuando estaba punto de salir, la puerta se
abrió de golpe, provocando-me un infarto, por el susto.
-Las coordenadas son 341'328 al nordeste
de Shinyuku en los almacenes de las centrales eléctricas-dijo su fría voz, que
se oyó detrás de la puerta del despacho.
-Entendido-afirme.
Cuando me fui de la casa, volví a mi casa
a investigar un poco mas mi "móvil".No encontré mucha información,
pero se que esta persona estaba bastante buscado por asesinos y caza
fortunas. Así que decidí eliminarlos la primera para cobrar un
buena fortuna. Para no destacar me disfrace, con unas gafas de sol y un
sombrero, cogí el metro. En ese momento me encontraba sola en el vagón. Me puse
el mp3 ya que el trayecto era muy largo, cerré los ojos un momento, y al
volverlos abrir, delante de mí estaba Hiroki, un vampiro un tanto capullo.
-¡Que haces aquí?-le dije
-Yo también estoy encantado de volver a
verte-Hiroki se rió.
-No te o crees ni tu-dije enfadada ya que
solo verle la cara me cabreaba.
-¿Que quieres?
-¡Verte!
Lo mire mal, lanzándole una mirada
asesina.- ¿En serio? ¿De verdad lo dices?- me levante y me puse delante suyo.
-¡Pues claro! Hace mucho que no nos vemos.
¿Tienes cosas interesantes que hacer verdad?
Eres un pesado, eso no es asunto tuyo.
¿Como me has reconocido?
-Tu disfraz a lo mejor puede engañar a
alguien, pero la olor a humana tan característica que tienes, no la puedes
disimular tan fácilmente-dijo sonriendo.
-Si ya no quieres nada más ya te puedes ir
por donde has venido-le señale la puerta del vagón.
-Que borde estas-se sentó
-Sabes que no me gustas ni un pelo, y aun
así molestas-dije indignada.
Lo cogí por un brazo y intente levantar,
pero no había manera, parecía un bloque de cemento.
-¿No te piensas ir?-lo solté.
-No puedo irme.
-¿Y eso porqué?- me senté en los asientos
que estaban delante suyo.
-Es porque estoy preocupado por ti. A las
afueras de la ciudad hay cosas muy raras.
-¡Aiii! Deja de decir tonterías, yo ya me
se cuidar sola.
-Hahaha- riéndose sarcásticamente-¿Quieres
que te acompañe? Así no te sentirás tan sola.
-¿Mira sabes que? Me bajo del metro,
cuando te pones así no hay quien te aguante. ¡Adiós!
-¡Espera no te vayas!-dijo apresurado
agarrándome del brazo
-Suéltame idiota. -intente soltarme de el
pero no había manera.
-No lo pienso hacer,, no hasta que las
puerta se cierren- me agarraba mas fuerte.
Finalmente se cerraron las puertas, y no
tuve la oportunidad de salir. Me senté muy cabreada.
-Bueno pues ya que insistes te
acompañare-se sentó a mi lado.
-Yo en ningún momento e dicho eso-le grite
mientras me levantaba
El metro pego un pequeño bote, provocando
así que yo me tambaleara y estuviera a punto de caer, pero Hiroki me agarro,
quedando así abrazados.
-Si querías algo conmigo solo tenias que
decirlo-sonrió descaradamente-
-Eres un bastardo, siempre intentas
conseguir todo con métodos rastreos-Eres un caprichosos.¿Porque no te vas a
molestar a otra? Sabe que yo siempre me mostrare fría ante ti-le dije rendida.
-Antes tu no eras así-contesto serio.
-En esos momentos no sabía tus verdaderos
propósitos-conteste sarcásticos
-Ah, ya entiendo, lo que pasa es que estas
celosa de que me vaya con otras mujeres ¿no?, pero tu tranquila tu eres mi
preferida.
-Eso se lo dices a todas. Eres un cerdo
mentiroso-le dije golpeándolo en el hombro.
-Cuando ya has vivido tanto como yo, lo
entenderás mejor- Se mostró con aire deprimido.
Me sentí mal, por lo que dije, tenia que
decirle que no era mi intención, aunque me doliera decir lo siento.
-Bueno... ya que estamos así, porque no me
das un beso. -Sonrió con propósito.
-Ni de broma...Eres un creído. ¡Suéltame!-solté
de él.
-hahahah...Estas roja como un tomate-me
miro fijamente.
-Es porqué siempre me hace enfadar.
Se acerco a mí otra vez con el mismo
propósito que antes, besarme. Lo aparte de un empujón, y le di con tanta fuerza
que cayó al suelo. El metro se paró. Él se ría.
-Mira el suelo te quiere mucho porque no
lo besas a él-Sonriendo malvadamente
-Pero no es lo mismo...
Se abrieron las puertas y salí corriendo
de allí.
No sabía donde estaba, cuando me giro para
volver a ir al metro, el me despedía con el balanceo de su mano, con
un aire despreocupado. Le hice una mueca de burla enseñándole la lengua, pero
no se inmuto. Al final consiguió que lo maldijera todo el resto del viaje.
Estaba en un pueblo medio abandonado. Era una situación muy incomoda, y tétrica,
que desapareció cuando vi una taberna con una música muy animada. Cuando entre
aquello era un desmadre, hombre cantando y riendo medio borrachos, las
camareras fumando dentro de la taberna...horrible. Entonces un hombre
me confundió "con no se quien", que me obligo a sentarme
con unos amigos, todos bebidos.
-¿De donde eres preciosa?-dijo uno de
ellos
-De muy lejos, muy LEJOS- conteste asustada-
Bueno creo que yo no debería estar aquí...me voy.
Tu no te vas a ningún lado guapa, tu te
quedas con nosotros-me cogió la muñeca y me retorció el
brazo para que no me fuera.
Entonces le empujé y con la fuerza que le
di me caí y me dí con el canto de una mesa. Cuando estaba en el suelo recuerdo
que alguien me cogió y me llevo algún lugar, pero yo en ese momento
ya había caído inconsciente.
Me desperté en un cuarto grande, adornado
entre colore claros blancos, rosas y violetas. Era el cuarto más hermoso del
que había estado.
Me ha gustado mucho, autora :D La trama parece muy interesante así que... ¡¡espero más eh!!
ResponderEliminar¡Muchísimas gracias! Me ha dado mucha ilusión ver tu comentario en el blog, me has dado más esperanzas para continuar la historia :D
EliminarMisakii-chan ★
Muchas Gracias!! La verdad es que somos dos autoras hahahaha Esperamos que pronto podamos poner el capitulo 6 y 7!! Me alegrado ver que te a gustado!! :D
EliminarUiShiChi★★★